07 marzo 2022

LA LECCIÓN DE MÉXICO PARA BOLIVIA

 

FULGOR DE PRISMA

LA LECCIÓN DE MÉXICO PARA BOLIVIA


 


*por José María Cabrera Dalence

La lección de México para el actual gobierno de Bolivia, duró menos de cuatro minutos, y fue impartida en el Consejo de Seguridad de la ONU por el Embajador Juan Ramón de la Fuente; un emérito Profesor y ex Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México.

La misma consistió en la muy concisa y contundente exposición de motivos que fundamentaron el categórico Voto de Condena que el gobierno de AMLO, a diferencia del de Arce Catacora, sí emitió en la ONU cuando se abordó la temática de la invasión de Rusia a Ucrania.

México, a diferencia de los demás países, no se limitó a discursear para luego expresar su voto, sino que presentó seis sólidos fundamentos que justificaban la imposibilidad mejicana de optar por una abstención de condena a la agresión de Rusia a Ucrania, y de los cuales nuestro Canciller boliviano, Rogelio Mayta, debía haber tomado nota para las posteriores votaciones que Bolivia debió emitir ante los diferentes organismos internacionales.

Estos fueron los seis puntos esgrimidos por México:

1) La reivindicación del imperio del Derecho Internacional, señalando que el Artículo 2.4 de la Carta de las NN.UU., establece el Principio de proscripción de la amenaza y uso de la fuerza para la solución de conflictos entre las naciones; y de igual modo la Resolución 3314 de la Asamblea General de la ONU, que por votación unánime definió como acto de agresión, proscrito por el Derecho Internacional, al uso de la fuerza armada por un Estado contra la Soberanía, la Integridad Territorial o la Indepen­dencia política de otro Estado. Bolivia también es signatario de ambos Instrumentos Internacionales.

2) México ha sido objeto de invasión por potencias extranjeras en cuatro ocasiones, dos por Francia y dos por EUA, de modo que fuera contradictorio que no condenase esta invasión. A este respecto, recordemos que Bolivia también fue invadida por Chile en 1.879, e incluso perdió su Litoral por dicha agresión. 

3) México mantiene una tradición de condena a las guerras de agresión, ya que en el seno de la Sociedad de Naciones formuló su Protesta por la anexión que hizo Italia respecto de Albania y Etiopia; y cuando Alemania se anexionó a Austria. ¿Cuál fue la tradición boliviana al respecto?

            4) El repudio de México al uso de la fuerza la llevó a convocar en 1945 en su misma Ciudad Capital, a la Conferencia Interamericana sobre los problemas de la Paz y de la Guerra, y que estableció la posición común del continente de cara a la Conferencia Internacional de San Francisco que dio luz a la ONU y la Carta de las NN.UU. que proclamaron los Principios de proscripción de la fuerza y el recurso solo a vías pacíficas para la resolución de conflictos. Bolivia también participó de ambas Conferencias.

5) y 6), la Política Exterior de México fue siempre y es pacifista; y desde 1988 inscribió en su Constitución los mismos Principios de la Carta de las NN.UU. como principios normativos de su política exterior. La política exterior de Bolivia igualmente siempre ha sido pacifista, y desde el 2009, el Articulo 10 de su Constitución rechaza toda guerra de agresión para la solución de los diferendos entre Estados.

Como se constata, los seis fundamentos mejicanos, resultan completamente equivalentes y valederos para Bolivia, y han puesto en evidencia el tremendo y vergonzoso error de nuestra Cancillería, que a diferencia incluso de gobiernos de izquierda, como el mejicano, chileno y argentino, todos ellos con voto de condena a la agresión de Rusia, nos han colocado en una situación de complicidad ante la comisión de un verdadero crimen contra la paz internacional cometido por el Dictador Putin, a costa del padecimiento de Ucrania y de toda su inocente y patriota población civil.

* Constitucionalista, Profesor de Derecho,

 y ex Procurador General del Estado

01 febrero 2022

UCRANIA Y SU INTERÉS PARA BOLIVIA

 FULGOR DE PRISMA

UCRANIA Y SU INTERÉS PARA BOLIVIA

*por José María Cabrera Dalence


Vassily Nebenzia; embajador de Rusia ante la ONU y exponente de la old school de la diplomacia rusa, tuvo que abandonar notablemente molesto la inacabada sesión del mismísimo Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde inesperadamente, Estados Unidos, había logrado por diez votos a favor, tres abstenciones, y dos negativas, poner en discusión y debate público las razones para el gran desplazamiento de tropas y armamento de parte de la segunda potencia militar del mundo, la poderosa Rusia, a su frontera con su débil vecina, Ucrania.

Al tiempo que el embajador ruso se levantaba del codiciado asiento permanente que su país ostenta en el Consejo, el propio Presidente de EUA, Joe Biden, emitió un comunicado de prensa desde Washington, anunciando estar “listos pase lo que pase”, si es que “Rusia elige alejarse de la diplomacia y atacar a Ucrania”.

            Estos sucesos, de altísima relevancia en la geopolítica mundial y que comprometen territorios literalmente en el otro lado del mundo, ¿interesan también y deben preocupar a Bolivia, y al rol que debe desempeñar su Cancillería?

            Posiblemente la respuesta a priori podría ser negativa, puesto que en dicho conflicto son las primeras y más grandes potencias mundiales las que se enfrentan, utilizando para ello sus mejores y más potentes armas diplomáticas y militares.

            Sin embargo, en el escenario del mundo actual, el avance del multilateralismo ha permitido que los demás países de la llamada comunidad internacional, y no solo las grandes potencias, intervengan con incidencia en el manejo de las diferentes crisis de la política mundial, y en ese marco le correspondió ya a Bolivia en los años 2017 y 2018, ocupar un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU, e incluso dirigir y moderar en ejercicio de la Presidencia rotativa de dicho organismo, la discusión y manejo que en su momento la ONU tuvo que afrontar con relación a la guerra civil en Siria, y que también comprometía los intereses geopolíticos de EUA, Rusia y las demás potencias.

            Ser una nación libre y soberana no solo significa reivindicar la no injerencia en asuntos internos de tu propio país, sino también involucrarse, activa y responsablemente, en el devenir de la política internacional, ya que ésta, indefectiblemente, forja el orden mundial que termina dictando las posibilidades reales para que la humanidad toda, incluidos nosotros los bolivianos, podamos vivir y lograr nuestro ansiado desarrollo, sin violencia, guerra, ni injusticia.

            Es de interés de Bolivia, que en el manejo de la crisis en Ucrania, no prevalezca el abuso y voluntad unilateral de la nación con el ejército más fuerte, sino que más bien se respete el principio de integridad territorial de los Estados, la Soberanía plena de los países, que se observen y respeten todas las normas del Derecho Internacional y que los Organismos Internacionales sean eficaces en la contención de la fuerza militar o económica de los Estados como medio para la resolución de sus conflictos, y no se tenga un retroceso internacional hacia el derecho a declarar guerras de agresión ya proscrito por la Carta de las Naciones Unidas.

Tanto interesan a Bolivia la preservación de estos aspectos, que su gran interés nacional, cual es su centenaria reivindicación marítima, dependen del mantenimiento y desarrollo de la majestad del Derecho Internacional y del multilateralismo; y es por ello que nuestra Cancillería, emulando los eficaces votos emitidos por Méjico y Brasil en el Consejo de Seguridad en el que ahora mantienen asientos por Latinoamérica, y que apoyaron la moción de discusión a la que se negaron solo Rusia y China, concurra asertivamente para evitar a toda costa que en el escenario internacional una nación más poderosa que otra, se llame como se llame ésta, actúe con abuso y arbitrariedad en contra de una más débil, y es en esa dirección, y no en otra, que todos los bolivianos esperamos sea conducida nuestra política internacional.

* Constitucionalista, Profesor de Derecho,

 y ex Procurador General del Estado

08 enero 2022

LA JUSTICIA QUE QUEREMOS


FULGOR DE PRISMA

 

LA JUSTICIA QUE QUEREMOS

*por José María Cabrera Dalence

Recientemente un Viceministro de la cartera de Justicia, reconoció la perenne inexistencia de la Independencia Judicial durante los sucesivos gobiernos en la historia de Bolivia.

La sumisión de la Justicia a la política, no es su único mal, hay que agregarle su endémica corrupción para favorecer a quien pueda comprarla, y a partir de ello sumarle aún una multitud de vicios, con lo cual ésta, virtualmente, se encuentra hoy inhabilitada para poder cumplir con su importante rol de garantizar una sociedad más justa y pacífica.

Es por esto que mucho se ha hablado y se habla, de la necesidad de una reforma judicial, pero es tal el deterioro, que acometerla directamente, no sería suficiente para rencauzar este Valor y rama esencial del gobierno democrático, sino que imprescindiblemente, y antes de cualquier reforma, se debe encarar un auténtico e histórico Pacto de Justicia en el cual los bolivianos arribemos a un consenso esencial sobre “Cuál es la Justicia que queremos”; si una que simplemente favorezca al poderoso de turno, o tal vez solo a las grandes mayorías del momento, o si por cuenta una que pueda actuar imparcialmente y aplicando solamente el Derecho.

La respuesta sincera a esta cuestión, políticamente no es sencilla, ni menos aún ingenua, ya que los adversarios no desaprovecharían la mínima oportunidad para destruir a su oponente, pero paradójicamente la mantención de un sistema perverso, como el actual, tampoco les garantiza lo contrario.

Encontrándonos ante esta disyuntiva y con la finalidad de poder encontrar los contenidos mínimos y esenciales, a partir de los cuales sea posible fundar no solo una nueva rama judicial en Bolivia, sino un sistema que sustente amplias Instituciones y Políticas de Justicia, la filosofía nos brinda, de la mano del Profesor John Rawls y su noción de la Justicia como Equidad, una muy útil herramienta a partir de la aplicación del ejercicio mental e hipotético llamado el Velo de la Ignorancia, mismo que plantea imaginar cuáles serían aquellas decisiones y acuerdos racionales a los cuales arribarían los representantes de una sociedad, para definir los requisitos para el acceso y distribución de los bienes y recursos con los que cuenta ésta, pero bajo la circunstancia especial de que éstos representantes no van a poder conocer en absoluto las condiciones particulares de cada uno de sus representados, no sabiendo si éstos son ricos o pobres, hombres o mujeres, con mucha o escaza educación y, en suma, ignorando absolutamente cualquier ventaja o desventaja que los pudiese caracterizar.

En este escenario, al que Rawls denomina la Posición Original, los representantes racionalmente arribarían siempre a unos Principios de Justicia universales y válidos para cualquier sociedad en todo tiempo, y que lo serían entonces también para el caso actual boliviano, siendo el primer gran consenso, que a cada persona se le debe garantizar un igual derecho a las más amplias libertades, y un segundo consenso consistiría en que las desigualdades sociales y económicas, deben resolverse de modo tal, que en primera instancia los bienes y recursos deben ser asequibles para todos en condiciones de igualdad de oportunidades, y luego de ello, en una forma que resulten en el mayor beneficio de las personas menos aventajadas de la sociedad.


Estos dos Principios de Justicia, tan claramente esbozados por este emérito y contemporáneo filósofo social, ciertamente nos clarifica el horizonte para acercarnos a los consensos básicos que como sociedad tenemos que plasmar en un Pacto de Justicia que anteceda cualquier iniciativa de reforma judicial, y ello so pena de volver a reincidir en un nuevo intento fallido más.

* Constitucionalista, Profesor de Derecho,

                                                                                                                                                                  y ex Procurador General del Estado



 

CLÁUSULAS ARBITRALES PATOLÓGICAS

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